sábado, 22 de marzo de 2008

En Portugal

El día que me marché, no tenía conexión a Internet, así que me fui sin dar más explicaciones.
Ahora estoy en Portugal, cerca de Aveiro (la Venecia portuguesa), y no regresaré hasta el martes. Lo digo porque no es que haya abandonado, sino que estoy perdido entre las dunas de San Jacinto, almacenando puestas de sol en mis bolsillos.
Gracias a todos por vuestras aportaciones, muy valiosas. Estoy peleando con los personajes y la trama de la novela. Y creo que, finalmente, sin mostraros los andamios para no romper el suspense, me decida a escribir la novela en este blog, lo cual querrá decir que leeréis borradores, antes de corregir y corregir. Unas treinta veces corrijo mis novelas, pero es la única manera que se me ocurre de no abandonar el blog y al mismo tiempo escribir la novela.
Bueno, al menos a alguno quizá le sirva para ver una de las posibilidades de cómo una novela se cocina a fuego lento, y cómo se corrige una y otra vez, para que los defectos se conviertan en aciertos. A ser posible.
Un abrazo, y hasta el martes que viene.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, Enriquito:
Me parece estupendo que escribas una novela. Tus amiguitos lo agradeceremos mucho, no en vano eres así como un padre para todos nosotros. Y ya sabes que, de vez en cuando, necesitamos que nos ilumines el camino.
Felicidades, guapo.
Mila

Haldar dijo...

Vaya, de seguro va a ser una gran experiencia para algunos de nosotros y de seguro un aprendizaje. Esperare con ansias el inicio de esta novela. Un abrazo

Arcángel Mirón dijo...

Escribas lo que escribas, te seguiremos leyendo.

Es útil almacenar puestas de sol. Hoy, por ejemplo, está nublado y yo no tengo ni un solcito en el fondo de mis cajones. Estuve lenta.

Bea dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bea dijo...

Adelante maestro. Salga lo que salga de esa cabecita pensante, todo mi apoyo. Se de antemano que me va a gustar;)
A por todas, y que sea lo que sea. Besotes.

Luis Recuenco dijo...

Estoy ansioso por ver tus habilidades literario-culinarias. Mucho tengo que aprender de ti, y espero copiarte, aunque sea en el entusiasmo, y que sea para bien.
Un abrazo,
Luis

Fontana dijo...

Estaré atento, Enrique.
Fuerza y ánimo.
Qué valiente eres.
Yo soy supersticioso y no muestro nada hasta que no esté listo, pero esa superstición me toca solamente así. A ti te va a ir bien.
Abrazos

Magia de mujer dijo...

Yupiiiii habrá novela en el blog jeje. Estoy ansiosa por ver cómo se irá desarrollando todo, que te vaya chévere en tu viaje y aquí estaré a tu regreso, siempre pendiente de tu maravillosa pluma :)

Un abrazo!

Meiga en Alaska dijo...

Me encanta esta idea :) Seguro qeu aprendo un montón.

Gracias por compartir con nosotros tu proceso creativo.

Besos

hombredebarro dijo...

A ello.

Revangel dijo...

Ya estoy deseando ver esos borradores. Porque además de disfrutar de tu imaginación y de tu arte, egoístamente va a ser para mí una oportunidad de aprender impresionante.
Gracias y abrazos, maestro Páez.

Mi vida en 20 kg. dijo...

Que bien!!!! feliz esperando....

David Condés dijo...

Una idea grande la tuya. Espero que estemos a la altura de poder aportar algo de nuestra experiencia como lectores. En cuanto a aquello de acumular soles, te advierto que caducan pronto. Además, si te llenas mucho los bolsillos el regreso se hace demasiado tortuoso.
Un abrazo,

David

Bizarro con interrupciones dijo...

Es una grandísima idea, Kike, además lo lectores de novelas también somos lectores de blogs.

Lo malo es que lo uno nos quita tiempo de lo otro y al final uno no encuentra tiempo ni pa la vida social ni pa la vida familiar, pero eso es otro problema que allá lo solucione el léctor.

Adelante, Kike!

Álvaro

Anónimo dijo...

Lo primero felicidades con mucho retraso.
Y lo siguiente mucho ánimo con la novela. La razón para escribirla, por todo lo que tienes que decir, que aún no has dicho y que merece ser grabado en papel y distribuido por el mundo. Porque otros que no dicen más que tonterías lo hacen, y hay que equilibrar la balanza. Y porque cuando consigas vencer la pereza que da empezar a escribir, y te zambullas en la historia y no te des cuenta ni que te susurran al oído porque todos tus sentidos están en otra parte, estarás disfrutando tanto que habrá merecido la pena. Y por el dinero también, claro.
Y que estaré aquí esperando la novela.
Carmen Cuevas

El Viajero Solitario dijo...

Una decisión valiente sin duda, Enrique, la de ofrecernos la escritura de la novela en tiempo real.
Seguro que aprendemos.
Y mucho.