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martes, 8 de julio de 2008

Mucho tiempo

Es verdad, me fui de viaje. Estuve en Santander once días haciéndome pasar por mi hermano Coque. Engañé a casi todos, menos a mi padre, que no ve nada y tiene Alzheimer. Pero me desenmascaró por el olfato.
--Deja de abanicarme con la Antología rota, que León Felipe me da alergia.
Es muy delicado. Aún así, prefiero que reviente de calor a cultivar su demencia senil con Pemanes o Gironellas. Además, como ya no ve, he desterrado a todos los cipreses creyentes y a los divinos impacientes a Ceuta, para que hagan turismo entre legionarios.

Desde El Cairo, a la sombra de las pirámides, Ivi(r), Contigo pan y cebolla, me concede el premio Brillante Weblog 2008. Muchas gracias. Es el primer premio que me dan, así, por la cara, o por el blog. El premio, en realidad, es tener lectores y lectoras como Ivi(r), así que lo recibo muy contento, lo pongo bien visible en la estantería, y le mando un beso como un queso.

Esta tarde aterrizarán Mila y Álvaro en la Dacha, y mañana o pasado mañana nos iremos a Portugal, a Murtosa, junto al mar. El caso es no parar. No sé si podré escribir mucho allí, pero junto al pozo y debajo de los naranjos pienso leerme El héroe de las mil caras, de Joseph Campbell, que le tengo ganas desde que me lo compré en la Feria del Libro hace dos semanas.

lunes, 11 de febrero de 2008

Diáspora

Me dicen que cómo es que nos hemos ido a vivir tan lejos, en mitad del campo, si siempre hemos sido ratas de ciudad. Hace diez años yo tampoco lo hubiera imaginado, pero tampoco lo pensé de tantos otros. Peancha y Basilio a La Laguna. Berna al Pirineo aragonés. Marina a las Alpujarras. Blanca a Málaga. Nacho a Florianápolis. Tito, Jaime y Coque a Santander. La Nena a Barcelona. Victoria y Salvador a Cuenca. Ramón a Brooklyn. Piti y Esteban a Cáceres. Debes creerme que podría seguir hasta el aburrimiento citando nombres de personas que antes vivían en Madrid, y un día hicieron las maletas. Parece que el destino está repleto de caminos, y ninguno termina en Roma.