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martes, 23 de abril de 2013

Rumbo a Caracas, al Festival de la Lectura y Literatura en EÑE

Organizado por la Embajada de España, la Cámara del Libro de Venezuela, @culturachacao @cavelibro y @LEERcaracas


El Festival de la Lectura Chacao celebra su 5to. aniversario del 26 de abril al 5 de mayo en la Plaza Francia de Altamira. ¡Súmate a la movida!

Y las dos semanas siguientes, seguiremos en Caracas, en la Universidad Andrés Bello, con más Charlas y Talleres en el 60º aniversario de su fundación, y con el "XI Encuentro con la Palabra que Dice" organizado por Armando Quintero. 

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Conferencias y talleres en Chacao (Próxima semana):


Conferencia: El folio en blanco. Cómo vencer el bloqueo literario
Enrique Páez
Lunes 29 de abril, 6:00 – 6:45 pm,
Salón Obelisco, Plaza Altamira.


Taller: Los secretos del cuenta cuentos 
Imparte _ Beatriz Montero
Lunes 29 y martes 30 de abril, 9:00 am a 12:45 pm.
Biblioteca Los Palos Grandes, Sala de Encuentro 3


Taller: Creación Literaria infantil
Imparte _ Enrique Páez
Jueves 2 y viernes 3 de mayo, 9 am a 12.45 pm.
Biblioteca Los Palos Grandes, Sala de Encuentro 3


Mesa Redonda: Herramientas de acceso a la lectura
Participan: María Beatriz Medina, Aníal Puente, Beatriz Montero y Enrique Páez. Organiza: Embajada de España
Viernes 03 de mayo, de 4 a 4 45 pm, Obelisco.


Espectáculo infantil "Bebecuentos".
Beatriz Montero
Sábado 04 de mayo, 5 - 5:45 pm,
Pabellón infantil.

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Aspectos cognitivos y socio-culturales de la lectura : Las investigaciones neurológicas señalan que “algo impensable” ocurre    en el cerebro de los niños y adultos analfabetos cuando éstos aprenden a decodificar y comprender el significado de las palabras. 

A cargo de Aníbal Puente. Fecha: 30 de abril. Hora: 6:00 a 7:45 pm


Taller: Los secretos del cuentacuentos :

A cargo de Beatriz Montero. Fecha: 30 - 29 de abril. Hora: 9:00 a 12:45 pm
Visita la lista de #TalleresDeFormación en marco del 5to Festival de la Lectura Chacao y organiza tu agenda. Ingresa en http://www.cavelibro.org.ve/
La literatura nos acerca y el Festival de la Lectura Chacao ha creado un punto de encuentro cultural con agradable ambiente para compartir. Súmate a la movida #LEERCaracas



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martes, 9 de abril de 2013

Próximos Talleres de Escritura y Cuentacuentos en Caracas

La magia de la narración oral toma el campus en mayo (Caracas, Venezuela, Universidad Andrés Bello). 
Nota de prensa emitida por la Universidad. 

La Dirección de Cultura de la Universidad Católica Andrés Bello permite que las palabras vuelen y tomen los espacios de esta casa de estudios. Desde el 13 hasta el 17 de mayo destacados especialistas nacionales e internacionales se reunirán en torno al undécimo Encuentro con la Palabra que se Dice.
Maestros, padres, alumnos y público en general podrán disfrutar de presentaciones de cuentacuentos, así como de talleres y conferencias junto a figuras con amplia experiencia dentro de esta disciplina que combina el arte y la educación.
Tres talleres para narrar historias
La escritora y coordinadora de la Red Internacional de Cuentacuentos (RIC), Beatriz Montero, trae desde España el Taller básico para narrar cuentos. Este curso será dictado desde el lunes 6 hasta el viernes 10 de mayo, en un horario comprendido entre las 9:00 am y las 12:00 del mediodía.
El Taller de escritura para cuentos estará a cargo del escritor español y también coordinador de la RIC, Enrique Páez. Las clases se desarrollarán a lo largo de los días 7, 8 y 9 de mayo, desde las 2:00 hasta las 5:00 de la tarde.
El tradicional Taller de Narración Oral, conducido por el profesor Armando Quintero, será impartido en las variantes de nivel I y perfeccionamiento. Los participantes del nivel I se formarán los días martes y miércoles, desde el 14 hasta el 29 de mayo; mientras que los que cursen el perfeccionamiento se encontrarán los días 13,14 y 16 de ese mes.
Cada uno de los talleres representará una inversión de Bs. 150 para estudiantes y Bs. 350 para el público en general. Para formalizar la inscripción debe acercarse a la Dirección de Cultura, ubicada en el piso 2 del edificio Centro Loyola.
Itinerario del viaje fantástico
http://apps.ucab.edu.ve/notiucab/?p=27693

domingo, 23 de diciembre de 2012

Beatriz Montero cuenta "La escalera" en TV

Beatriz Montero contó su cuento "La escalera" en TV. Y ahora en Youtube. No te lo pierdas. Pincha el enlace. 
http://www.youtube.com/watch?v=1o8rJgf385A




La escalera
Ed. OQO, Pontevedra, 2012
Beatriz Montero & Raúl Nieto Guridi
12,90€ | 978-84-9871-384-8
28 págs. | cartoné | 25x23 cm |
mayo 2012
El cartero subió, subió, subió por la escalera.
Llamó a la puerta:
¡Din-don! ¡Din-don!
No había nadie.

Dejó la carta en el suelo…
… y bajó, bajó, bajó por la escalera.

Esta acción la repiten, con el mismo resultado infructuoso, el zapatero, el jardinero y el panadero. De este modo, encima de la carta depositada ante la puerta del cuarto piso acaban acumulándose un par de zapatos, un ramo de flores y una barra de pan hasta que entra en escena una niña resuelta y pizpireta.
Al igual que el resto de personajes, la pequeña sube por la ya conocida –para el lector– escalera hasta el también consabido cuarto piso. Una vez allí, el relato da un giro inesperado, gracias a la espontaneidad y picardía de la pequeña que resuelve con gracia y de inmediato toda la trama.
La escalera es un cuento original de Beatriz Montero que recrea la adquisición del lenguaje en los niños de corta edad. Cada peldaño es una pequeña conquista de su mente. El cartero, el zapatero, el jardinero y el panadero suben la escalera y van dejando los nombres de sus oficios y algunos objetos ante la puerta. De este modo, aprenden poco a poco nuevas palabras y conceptos. “No entienden todas las palabras que escuchan, pero la repetición les ayuda a grabarlas en su memoria”, subraya la escritora.
Con este cuento, Beatriz Montero pretende despertar las capacidades intelectuales de los más pequeños. Por eso, tiene una estructura sencilla y repetitiva que facilita la memorización y el juego de interacción con los niños. “Subir y bajar la escalera dota al cuento de un movimiento divertido, por donde pasan personajes con diferentes oficios”.
Cada oficio es un escalón necesario en la vida cotidiana, y todos son igual de importantes. El panadero hace el pan para comer, el zapatero arregla los zapatos para caminar, el jardinero cuida las plantas y los árboles, el cartero reparte las cartas y nos conecta con los que viven lejos.


domingo, 16 de diciembre de 2012

Mo Yan, un cuentacuentos Premio Nobel de Literatura 2012

Que le den el Premio Nobel de Literatura a un escritor que se define a sí mismo como cuentacuentos es muy raro. Pero más raro aún es que los que se dedican a contar cuentos de viva voz y en público, llámense a sí mismos como se llamen, cuentacuentos, narradores orales, cuenteros, griots, storytellers o como más les guste, no se hayan hecho eco de la noticia. Ni en España, ni en EEUU, ni en Francia, ni en Japón. Más raro aún. 



¿Les importará tres pitos la literatura?
Parece imposible. 
¿Les da rabia que un cuentacuentos gane el Premio Nobel? 
Sería suicida. 
¿Piensan que eso no tiene nada que ver con ellos/as?
Demasiado paleto. 
¿Les parecerá que Mo Yan es un intruso?
Qué más quisieran.
¿Le preocupará a Mo Yan que no le hagan caso los "profesionales" que se dedican a contar cuentos?
Sospecho que no. 

Pero como a mí sí me parece importante, dejo aquí sin más las palabras de Mo Yan, que no necesitan defensa ni apoyo, pero que merecen difusión. Para leer el discurso completo de recepción del Premio Nobel, titulado "Cuentacuentos", visita la página oficial del Nobel Prize:



© FUNDACIÓN NOBEL 2012

Discurso Nobel

7 diciembre de 2012
By Mo Yan
Cuentacuentos

"...Una vez vino un cuentacuentos a nuestro mercado. Yo me escaqueé de los trabajos que me había asignado mi madre y fui allí en secreto a escuchar los cuentos. Mi madre me criticó por ello. Por la noche, cuando mi madre se disponía a confeccionar las chaquetas de invierno bajo la débil luz de la lámpara de aceite, no pude controlarme y recité los cuentos que había aprendido durante el día. Al principio, ella no tenía ganas de escuchar ni una palabra porque le parecía que ser cuentacuentos no era una profesión normal y que los cuentacuentos eran personas charlatanas y unos farsantes; además, los cuentos que contaban no versaban sobre cosas buenas. No obstante, poco a poco le fueron atrayendo los cuentos que le recitaba. Más adelante, cada vez que se celebraba la feria, mi madre no me asignaba ninguna tarea; me había dado un permiso implícito para ir a escuchar los cuentos. Para recompensar su gratitud y también para presumir de mi buena memoria, le recitaba con todo detalle todos los cuentos que había escuchado durante el día.
Al poco tiempo, no me satisfacía recitarle los cuentos de los cuentacuentos tal cual, así que me inventaba detalles durante mi relato. Con el propósito de que le gustaran a mi madre, creaba unos nuevos párrafos e incluso modificaba el final del cuento. La audiencia no se limitó solo a mi madre, sino que mi hermana, mis tías y mi abuela también formaron parte. Hubo veces en que después de escuchar el cuento, mi madre expresaba sus preocupaciones. Parecía que se estaba dirigiendo a mí pero también podría ser que estuviera hablando consigo misma: “Hijo mío, ¿que vas a hacer en el futuro?, ¿quieres ganarte la vida contando cuentos?”.
Como dice un refrán chino: Es fácil cambiar de dinastía, es difícil modificar la personalidad y aunque mis padres me habían educado con mucho cuidado, no consiguieron cambiar el hecho de que a mí me gustara hablar. Esto le había dado un sentido irónico a mi nombre Mo Yan que significa “no hables.

...
Después de abandonar el colegio, me exilié entre los adultos y empecé un largo periodo deleer con las orejas. Hace doscientos años, en mi provincia natal, vivía un cuentacuentos que era un genio: El señor Songling Pu. Muchos de mi pueblo, incluido yo mismo, somos sus herederos. En el campo de la comunidad, en la granja de la brigada de producción, en la cama de mis abuelos, en el tembloroso carro tirado por el buey, había escuchado muchos cuentos sobre fantasmas y duendes, muchas leyendas históricas, anécdotas interesantes que estaban estrechamente vinculadas con la naturaleza local y la historia familiar, y me habían producido una clara sensación de realidad.
...
...Tengo que confesar que en el proceso de creación del distrito Dongbei de Gaomi en mis obras, William Faulkner, el escritor estadounidense, y García Márquez, el escritor colombiano, me han inspirado mucho. ...
Lo que hice fue muy sencillo: contar mis cuentos a mi manera. Mi manera es la misma de los cuentacuentos del mercado de mi pueblo, a quienes conocía muy bien; es también la manera de mis abuelos y los ancianos de mi pueblo natal. Sinceramente, cuando cuento mis cuentos, no puedo imaginar quiénes serán mis lectores. A lo mejor, es alguien como mi madre, o alguien como yo.
..."
Al final de su discurso continuó diciendo:
"No quería comentar nada más, pero teniendo en cuenta el momento y el lugar siento que debo hacerlo, así que les hablaré de la única manera que sé.
Soy un cuentacuentos y sigo queriendo contarles cuentos."

Mo Yan contó un cuento:
"Permítanme contarles el último cuento que me contó mi abuelo hace muchos años: Hubo ocho albañiles que salieron de su pueblo natal para buscar trabajo. Para resguardarse de la tormenta que estaba a punto de caer, todos entraron en un templo en ruinas. Los truenos se sucedían, los relámpagos iluminaban el oscuro cielo, unos extraños sonidos penetraban por la puerta del templo y parecían los rugidos de un dragón. Todos estaban muertos de miedo, y sus rostros se habían vuelto pálidos. Uno de ellos comentó: “Es señal de castigo celestial. Entre nosotros debe haber alguien que ha hecho algo malvado. ¿Quién es ese maldito? Sal ahora mismo. Sal para recibir tu condena celestial y para no extender la mala suerte entre nosotros”. Obviamente, nadie quería salir fuera. Otro propuso: “Como nadie de nosotros quiere salir, arrojaremos nuestros sombreros de paja fuera y el que no vuelva significará que su dueño es la persona de la que estamos hablando. Entonces, le pediremos que se vaya”. Todos asintieron y lanzaron sus sombreros afuera. Solo un sombrero quedó en el exterior y los demás volvieron dentro. Los siete albañiles querían echar del templo a la persona cuyo sombrero había quedado fuera. El chico se negó a aceptar esa decisión. En ese momento, los siete jóvenes le cogieron y le expulsaron a la fuerza. Supongo que a estas alturas ya habrán adivinado el final del cuento: En el mismo instante en que le expulsaron el templo se hundió y los siete chicos murieron.
Soy un cuentacuentos.
Me han dado el Premio Nobel por mis cuentos.
Después de haber sido premiado han ocurrido muchas anécdotas maravillosas que serán parte de mis próximos cuentos y que me hacen creer en la existencia de la justicia y la verdad.
En el futuro seguiré contando cuentos.
¡Muchas gracias por su atención!"

Traducido del chino por Yifan Li en colaboración con Cora Tiedra Garcia.

jueves, 12 de julio de 2012

Storytelling around the World (4) / Cuentacuentos en el mundo

In  Australia oral storytelling gained new life in the 1970s through storytelling guilds in Victoria and Western Australia and later in New South Wales and other states. These guilds have close ties with storytelling guilds in New Zealand and Singapore. The biennial international storytelling conference in Masterton (Glistening Waters) is one of the most popular events of the year. More info http://www.storyguild.org.au/

In India during the past ten years, storytelling has had a resurgence in primary and secondary schools, in the hands of trainers of teachers. A private college called Kathalaya (House of Stories) has already trained more than 35,000 teacher-storytellers to work in schools, mainly in the South of India (Bangalore, Chennai, Madurai, and Mumbai).

(Written by Enrique Páez, first published on Storytelling Magazine, April/May 2012, Volume 24, Issue 2, NSN, Jonesborough, Tennessee, USA).



Australia. En la década de 1970 la narración oral tuvo un renacimiento gracias a la formación de gremios de cuentacuentos en Victoria, Australia Occidental, y más tarde en Nueva Gales del Sur y otros estados. Estos gremios mantienen estrechos vínculos con los cuentacuentos de Nueva Zelanda y Singapur. La conferencia bienal Internacional de Cuentacuentos de Masterton (Glistening Waters) es uno de los eventos más populares del año. Más información http://www.storyguild.org.au/

India. Durante los últimos diez años, la narración de cuentos se ha implantado en las escuelas primarias y secundarias, gracias a los formadores de profesores. Una institución privada, llamada Kathalaya (Casa de las Historias), ya ha capacitado a más de 35.000 docentes-narradores que trabajan en las escuelas, principalmente en el sur de la India (Bangalore, Chennai, Madurai y Mumbai).

(Texto de Enrique Páez, publicado por primera vez en la revista Storytelling, abril/mayo de 2012, Volumen 24, Número 2, NSN, Jonesborough, Tennessee, EE.UU.)

martes, 10 de julio de 2012

Storytelling around the World (3) / Cuentacuentos en el mundo


In China, as far back as history goes, professional storytellers have travelled from place to place performing their stories for a few weeks. Although the storytellers of today are paid on a monthly salary, this is still their habitual way of life. The art of storytelling in China evolved to its traditional form from the Han dynasty (202 BC-AD 220) to the late Song (960-1279).

In Russia, currently  few people hear storytelling and even fewer realize how it can be used in the modern world. But there are some new places for researchers, like the Center of Applied Knowledge “Prime Life Education”, headed by Kirill P. Gopius, in Saint Petersburg. http://www.primelife-edu.com/ (use Google translator).


(Written by Enrique Páez, first published on Storytelling Magazine, April/May 2012, Volume 24, Issue 2, NSN, Jonesborough, Tennessee, USA).



En China, ya desde los orígenes de su historia, los narradores profesionales viajaban de un lugar a otro, haciendo turnos para transmitir sus historias de pueblo en pueblo durante algunas semanas. A pesar de que los cuentacuentos de hoy en día tienen un salario mensual, y no dependen directamente de los ingresos procedentes de sus actuaciones, esta sigue siendo su forma habitual de vida. La datación de los primeros testimonios de este arte de la narración en China varía dentro de un lapso de tiempo de aproximadamente mil años, desde la dinastía Han (202 aC-220 dC) hasta finales de dinastía Song(960-1279).

Rusia. En el mundo occidental la narración de cuentos es una gran industria, pero en Rusia sólo unos pocos han oído hablar de ella, y menos aún darse cuenta de lo que puede ser utilizada en el mundo contemporáneo. Sin embargo, se han abierto algunos lugares nuevos para los investigadores, como el Centro de Conocimiento Aplicado "Prime Life Education", encabezado por Kirill P. Gopius, en San Petersburgo. http://www.primelife-edu.com/ (utilizar el traductor de Google para los que no saben ruso). 


(Texto de Enrique Páez, publicado por primera vez en la revista Storytelling, abril/mayo de 2012, Volumen 24, Número 2, NSN, Jonesborough, Tennessee, EE.UU.)

domingo, 1 de julio de 2012

Storytelling around the World (2) / Cuentacuentos en el mundo (2)

In Morocco Halakis (storytellers), musicians, charmers and dancers perform every day of the year before large crowds of people in Djemaa el Fna Square, Marrakech. Halakis say Djemaa el Fna is “...a sea. You can swim in the sea but you will never be able to entirely explore the sea of Djemaa el Fna;” “It is like a spring of Art;” “it is more than a school, it is a University.” In 2001 UNESCO named Djemaa el Fna as “a masterpiece of the oral and intangible heritage of humanity”.

In northern Canada and the Arctic region storytellers are called “storm fools” because people look forward to their coming in storms. They are the only ones who manage to establish contact and maintain cultural ties and communication among scattered communities, which are isolated during the winter.



(Written by Enrique Páez, first published on Storytelling Magazine, April/May 2012, Volume 24, Issue 2, NSN,  Jonesborough, Tennessee , USA)

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En Marruecos hay un lugar único en el mundo en el que los halakis (cuentacuentos), músicos, bailarines y los encantadores de serpientes actúan todos los días del año frente a grandes multitudes. Este lugar es la plaza Djemaa el Fna, de Marrakech. Los halakis dicen que Djemaa el Fna es "Un mar; se puede nadar en el mar, pero nunca serás capaz de explorar todo el mar de la plaza Djemaa el Fna"; "Es como un manantial de arte"; "Es más que una escuela: es una Universidad." En 2001, la UNESCO declaró la plaza Djemaa el Fna como "una obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad".


En el norte de Canadá, a los cuentacuentos de la región del Ártico se les llama "locos de la tormenta", porque la gente espera su llegada durante las tormentas, y son los únicos que logran establecer contacto y mantener los lazos culturales y de comunicación entre las comunidades dispersas, que están aisladas durante el invierno.



(Texto de Enrique Páez, publicado por primera vez en la revista Storytelling, abril/mayo de 2012, Volumen 24, Número 2, NSN,  Jonesborough, Tennessee , EE.UU.)


jueves, 28 de junio de 2012

Storytelling around the World (1) / Cuentacuentos en el mundo (1)


Storytelling around the World -1-

Storytellers belong to the old line of puppeteers, jugglers and magicians who went from village to village and town to town.

In Japan, storytellers carrying Kamishibai (storycard theaters) traveled on bicycles through scattered settlements from the ninth century until the mid-20th century. It is said there were more than 50,000 of these storytellers during the golden age of Kamishibai between 1930 and 1950. With the coming of television in 1950, the "electric Kamishibai" on their bicycles were reduced to almost nothing. Television was the scythe of storytelling in Japan.



(Written by Enrique Páez, first published on Storytelling Magazine, April/May 2012, Volume 24, Issue 2, NSN,  Jonesborough, Tennessee , USA)




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Cuentacuentos en el mundo -1 -

Los cuentacuentos pertenecen a la antigua estirpe de titiriteros, malabaristas y magos que iban de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad.

En Japón, los narradores de historias que llevaban Kamishibai (teatrillo de cartón) viajaban en bicicleta a través de asentamientos dispersos desde el siglo IX hasta mediados del siglo XX. Se dice que hubo más de 50.000 de estos cuentacuentos durante la época de oro del Kamishibai, entre 1930 y 1950. Con la llegada de la televisión en 1950, "el Kamishibai eléctrico", sus bicicletas casi han desaparecido. La televisión ha sido la guadaña de la narración de cuentos en Japón en el siglo XX.


(Texto de Enrique Páez, publicado por primera vez en la revista Storytelling, abril/mayo de 2012, Volumen 24, Número 2, NSN,  Jonesborough, Tennessee, EE.UU.)


domingo, 24 de junio de 2012

"Cuentacuentos" ya en el diccionario de la RAE


La Real Academia Española, en su diccionario de la 23ª edición, incorpora por fin el nombre común “cuentacuentos” con el significado único e inequívoco de “persona que narra cuentos en público.” Podéis verlo en http://lema.rae.es/drae/?val=cuentacuentos

A partir de ahora ya no hay dudas de cómo nombrar a las “personas que narran cuentos en público”. A esas personas se les debe llamar “cuentacuentos”. Con ello la RAE no hace sino corroborar el uso habitual de la lengua y las palabras, que es propiedad de todos los hablantes. 

No se especifica en la definición si los cuentos que se narran han de ser infantiles o de adultos, porque todos valen, pero sí que tienen que ser cuentos. Quedan excluidos, pues, los que hacen conversación escénica, chistes, o monólogos más o menos humorísticos cercanos al “El Club de la Comedia” (Stand-up Comedy), que más bien deberían hacerse llamar “monologuistas” o “actores”. 

Las palabras “cuentista” y “cuentero” (esta última voz válida solo en algunos países de Hispanoamérica, como Cuba y Colombia), para la Real Academia Española, se refieren a quien “acostumbra a contar enredos, chismes o embustes; o la persona que suele narrar o escribir cuentos; o la que por vanidad u otro motivo semejante exagera o falsea la realidad.” Las definiciones son muy claras, y definen lo que está en el uso normal de la lengua y los hablantes desde hace décadas. 

Hace dos décadas aterrizó en Madrid Francisco Garzón Céspedes, maestro de muchos cuentacuentos incipientes de aquel momento. Garzón dio un gran impulso a las actividades de cuentacuentos, que en aquellos momentos se realizaban en apenas dos docenas de pubs y bares en toda España, frecuentados en gran medida por jóvenes universitarios. A Garzón no le gustaba la palabra "cuentacuentos", y fomentó el uso de la palabra "narrador oral", y "narrador oral escénico" como nota de distinción, sobre todo para espectáculos dirigidos a adultos. La propuesta finalmente no cuajó, porque no son las personas individuales las que normalmente crean la lengua, sino los innumerables hablantes anónimos, pero algunos pocos cuentacuentos posteriores a los años 90 se quedaron anclados en la fascinación y el supuesto brillo de la denominación "narrador oral", que a su juicio era mucho más profesional y selecta que la de "cuentacuentos", hasta el punto de que todavía la siguen utilizando, aunque desconozcan el origen, el mínimo alcance, y la incomprensión que provocan entre el público y los hablantes. Parece que algunos incluso se avergüenzan de que les llamen "cuentacuentos", y hasta de contar para niños. En cambio a la inmensa mayoría (incluida la RAE), la palabra "cuentacuentos" nos parece atinada, hermosa, evocadora, autodefinida, comprensible, y compartida no solo por los que ejercen este oficio, sino también por los espectadores que lo disfrutan.

Yo me alegro especialmente, porque no en vano estoy en un proyecto común que se llama “Red Internacional de Cuentacuentos”. La palabra “cuentacuentos” me parece una palabra hermosa, evocadora, tierna, autodefinida y prestigiosa. Sé que algunos prefieren para su oficio otras denominaciones, también válidas, como las de cuentero, griot, o narrador oral. Todas son muy respetables, y no es necesario desecharlas. Todas valen, porque todas ellas añaden matices específicos. La RAE solo ratifica lo que previamente ya es de dominio público entre una inmensa mayoría de hablantes: que el "cuentacuentos" es aquel que "narra cuentos en público". No es la única palabra existente, insisto, pero sí la más utilizada para definir la profesión. Por poner un ejemplo, la palabra “cuentacuentos” arroja 2.650.000 resultados en Google, mientras que “cuentero” aparece 204.000 veces, “griot” 690.000 veces, y “narrador oral” 63.800 veces. 

En este momento ninguna otra definición para los que ejercen la profesión o la afición de contar cuentos en público es tan clara, explícita y unívoca como la de “cuentacuentos”, porque en apenas siete palabras esta definición es la única que incluye al narrador, al cuento y al público, los tres pilares esenciales e imprescindibles en el arte de contar cuentos.

Muchas gracias a la RAE, y muchas felicidades para todos los cuentacuentos y las cuentacuentos (el nombre es común para los dos géneros, y para el singular y el plural), porque entre todos hemos conseguido que por fin tengamos un oficio visible, con prestigio, y reconocido en todas las áreas de la cultura.

Así pues, felicidades para todos, y ¡que vivan los cuentacuentos!

martes, 14 de febrero de 2012

Beatriz Montero lleva 6 meses contando cuentos en TV

Beatriz Montero cumple ya 6 meses contando cuentos en el espacio del programa "La Merienda" en El Día Televisión, Tenerife.

Y lo festeja subiendo a Youtube uno de los cuentos emitidos esta semana en el programa: "¿Has visto al león?", de Armando Quintero Laplume.



http://youtu.be/0hGLGv6zD6Y

Vídeo-cuento "¿Has visto al león?" de Armando Quintero, ilustradora Géraldine Alibeu, OQO editora.
Narra Beatriz Montero en el programa "La Merienda" de El Día Televisión, Tenerife, España, enero 2012.

www.beatrizmontero.com

Podéis ver otros 25 vídeos suyos en su canal de Youtube:

http://www.youtube.com/user/BeatrizMontero

¡Muchas felicidades, guapa!

viernes, 20 de enero de 2012

El Medio Pollito contado en inglés

Con esta versión del "Medio pollito" en inglés (The Half Chicken), Beatriz Montero cerró la muestra internacional de cuentacuentos internacionales en el pasado Singapore International Storytelling Festival, SISF 2011, en el Teatro Nacional de Singapur.

Es una clara muestra magnífica de cómo se puede contar en inglés incorporando en un cuento popular del folclore español algunas expresiones en castellano, baile flamenco, movimientos de pericó, tacón y expresión corporal.


La presentó Rosemarie Somaiah, cuentacuentos de Singapur, responsable del Asian Storytelling Network, que ejercía de maestra de ceremonias.

Al terminar la actuación de Beatriz, subieron al escenario todos los que habían compartido el espectáculo con ella: Randel MacGee (USA), Lilian Rodriguez-Pang (Australia), Ruth Kirkpatrick (Scotland), Sheila Wee (Australia), y Kamini Kamachandran (Singapur).

¡Un video antológico!

domingo, 15 de enero de 2012

Bea contando "El pollo Pepe" en TV

Bea sigue contando cuentos en TV El Día. No para. Lleva contando cuentos desde el mes de julio del año pasado. Al principio era dos veces por semana, ahora la sacan a diario, a las 19:55 hora Madrid. Por internet también se ve en www.eldia.tv


No podemos grabar todos sus cuentos, porque es un programa diario, y no siempre estamos, pero al menos diez o doce ya los hemos subido a YouTube. Los podéis ver en en el cabal de Youtube de Beatriz Montero:

http://www.youtube.com/user/BeatrizMontero

Y este es el enlace al video de "El Pollo Pepe" (1 minuto y 15 segundos):

http://youtu.be/fETWPl1LYdM

Aquí Beatriz cuenta su versión de "El Pollo Pepe", autor: Nick Denchfield, ilustrador: Ant Parker (Editorial: SM), con subtítutlos en inglés, en el Programa La Merienda de El Día Televisión, Canarias, España, octubre de 2011.



Beatriz Montero tells her own verson of Charlie the Chick, by Nick Denchfield and Ant Parker, with English Subtitles, on The Snack Programme, "El Día TV", Canary Islands, Spain, October 2011.

Más información/ More info in: www.beatrizmontero.com

viernes, 23 de septiembre de 2011

Beatriz quería ser cuentacuentos (Revista de Letras)

Un artículo sobre Beatriz Montero en la portada de la Revista de Letras:


Beatriz Montero: “Quería ser cuentacuentos”

Por | Portada | 22.09.11

Encontré el libro de Beatriz Montero por pura casualidad mientras curioseaba en una de las grandes librerías del centro de Madrid. Me llamó la atención el título: Los secretos del cuentacuentos (Editorial CCS, 2010), y hojeé el índice. El avezado lector deduce bien si ya ha comprendido que lo pagué y me lo llevé a casa.

Su lectura me produjo un gran placer porque la autora es capaz de unir en este texto el sentido práctico del profesional que pretende transmitir su arte con la pasión del que ama su oficio. Y, como buena narradora, convierte su ensayo en una historia cargada de anécdotas personales que engancha al que se acerca inadvertidamente a ella.

La atracción que siento por este mundo de la narración oral me llevó a ponerme en contacto con ella para hacerle unas preguntas a las que, debido a la distancia, respondió pormail.

La Red Internacional de Cuentacuentos

Eres coordinadora de la Red Internacional de Cuentacuentos. ¿Nos puedes explicar cuáles son los objetivos de esta plataforma?

Todo comenzó el verano de 2009, cuando se hizo urgente el proyecto de crear una plataforma internacional de contadores de historias. Actualmente La Red Internacional de Cuentacuentos agrupa a más de 900 contadores de cuentos profesionales de 46 países en los cinco continentes. La mayor base de datos del mundo en ese campo. Está coordinada por quince especialistas de once países diferentes, todos ellos con una larga trayectoria profesional como escritores, investigadores del folclore, ilustradores, creativos, profesores universitarios y cuentacuentos.

Sus nombres son:

Beatriz Montero (España), Antonio Rodríguez Almodóvar (España), Armando Quintero(Venezuela), Richard Marsh (USA-Irlanda), Armando Trejo (México), Ana Victoria Garro (Costa Rica), Niré Collazo (Uruguay), Diego Parra (Colombia), Mayra Navarro (Cuba), Benita Prieto(Brasil), Alicia Barberis (Argentina), Alekos (Colombia-España), Martin Ellrodt (Alemania), Geeta Ramanujam (India), y Enrique Páez (España).

Todos ellos decidieron juntar sus voces y su experiencia profesional para lanzar la Red Internacional de Cuentacuentos. Ante el deterioro y el retroceso de la oralidad frente a las nuevas tecnologías y medios de comunicación, los cuentacuentos dan la voz de alarma para mantener viva la herencia de Sherezade y el milenario arte de contar cuentos. Estos nuevos juglares han tomado por asalto los foros y las webs de Internet para demostrar que la palabra puede y debe traspasar todas las fronteras.

Esta plataforma de contadores de cuentos es una red de hilos invisibles que hace posible la interconexión a través de internet entre narradores orales de todo el planeta. Pero no solo eso. La Red Internacional de Cuentacuentos va más allá, fomenta la investigación, la recuperación del legado oral, la animación a la lectura, y el valor de los cuentos como patrimonio de la humanidad.

El nacimiento de una vocación

Beatriz Montero

Al comienzo de Los secretos del cuentacuentos vinculas el inicio de tu amor por los cuentos a la infancia. ¿Hasta qué punto influyó tu familia en el nacimiento de tu vocación como narradora oral?

Todos los cuentos nacen en la infancia, junto con el lenguaje, la cultura, los afectos y la imaginación. Mi abuelo, el Abu Emilio, nos contaba historias en el verano. En la casa de mis Abus se leía mucho, tenían una biblioteca inmensa en el salón y a nosotros, los niños, nos dejaban leer los cuentos infantiles, pero preferíamos escuchar de boca del Abu los cuentos. Mis tíos, mis padres, todo el mundo contaba cuentos, aunque no de manera profesional.

¿Cómo se te ocurrió hacerte cuentacuentos profesional?

Hace algo más de diecisiete años, me invitaron a ver un espectáculo de narración oral en el Teatro Villa de Madrid, ahora llamado Teatro Fernando Fernán Gómez. Por aquel entonces existían pocos contadores profesionales en España. Y especifico en España porque en otros países de América y Europa llevaban ya años programando actividades de cuentacuentos.

Cuento esta anécdota porque hubo dos cosas que me llamaron la atención de ese espectáculo. La primera, que al iluminarse el escenario no vi nada. Nada de nada. Solo tres paredes negras. Era el escenario en desnudez plena. La segunda fue descubrir cómo la narradora cubana Mayra Navarro, vestida de negro al igual que las paredes, lograba llenar el escenario con su presencia. Narró “El regalo” de Ray Bradbury. El silencio de la sala devoró las palabras como ocurría cuando contaba el Abu. Y me dejé transportar en la nave espacial del cuento. Sentí que yo también aplastaba la nariz contra el vidrio frío del ojo de buey para ver el regalo de Navidad.

Ese día, a la salida del teatro, recuerdo que tomé la decisión de seguir los pasos del Abu. Quería ser cuentacuentos. Tiempo después cuando algunos narradores se han acercado a mí para decirme que yo fui la primera narradora a la que escucharon, o que les cautivé con un cuento, me acuerdo de ese día en el que yo también fui abducida por otra narradora.

El trabajo del narrador oral

¿Qué cualidades son fundamentales para ser un buen narrador oral?

Para ser un buen narrador de historias yo recomiendo lo siguiente:

1. Créete el mejor contador del mundo.

2. Lee y lee mucho. La lectura te enriquecerá de ideas. Ampliará tu imaginación y tu vocabulario.

3. El ridículo no existe. Forma parte de los miedos internos y nos impide avanzar. Deshazte de él.

4. Disfruta el cuento.

5. Habla con el cuerpo.

6. Utiliza un lenguaje sencillo y coloquial.

7. No lo digas, muéstralo. Evita las generalizaciones, y pon detalles en la historia.

8. Mastica las palabras. Haz pausas, dales tiempo a que visualicen todo lo que va ocurriendo en la narración.

9. Si un cuento no te gusta, no lo cuentes. No te dejes impresionar por el nombre del autor. Busca otro relato, leyenda o mito. Hay muchos cuentos que te esperan para ser contados.

10. Miente siempre. Ponle imaginación a la historia. No hay nada más aburrido que la realidad cotidiana.

Beatriz Montero

¿Qué papel tiene el lenguaje no verbal para un cuentacuentos?

Hay que utilizar el cuerpo para expresarse. No solo las palabras dan información, también los gestos hablan por ti. El primer artista que hizo pantomima, en el año 240 a. C., fue el griego Livius Andronicus. Según cuenta la leyenda recurrió al gesto para dar a conocer sus poemas al perder la voz tras numerosas representaciones. Con el cuerpo se puede dibujar en el aire una ola de mar, expresar misterio levantando las cejas, ralentizar una escena con movimientos lentos de las piernas, hacer un interrogante ladeando la cabeza. Y todo ello sin dejar de mirar a los ojos del oyente. Ten en cuenta que se desconfía de la persona que no nos mira a los ojos, y hasta sentimos que cuando dejan de mirarnos no nos escuchan.

De ahí que a menudo oigamos eso de “mírame a los ojos cuando te hablo”.

¿En qué medida influye el espacio en el que narras en cómo narras?

El lugar donde se va a contar cuentos necesita reunir una serie de características para su optimización. Iluminación natural, buena temperatura, para que el oyente y el narrador se encuentren cómodos y relajados para disfrutar del cuento. Otro factor importante es el ruido de fondo, ya que es uno de los grandes depredadores del cuento. El ruido se come la voz del narrador oral y devora el cuento. Lo ideal es contar cuentos en salas pequeñas o medianas para crear un vínculo de cercanía y comunicación entre el cuentacuentos y el oyente.

¿Cuáles son las mayores dificultades con las que te has encontrado en tu trabajo? ¿Qué puede salir mal cuando se cuenta una historia?

Recuerdo que una vez pasé un frío espantoso contando cuentos. Fue una helada mañana de febrero en la que el director de un colegio decidió juntar a todos los alumnos en un gimnasio sin calefacción. Ni siquiera yo podía concentrarme en la narración de la tiritona que tenía en el cuerpo. Imagino que los pequeños a los que sentaron en el suelo de cemento debieron de pasar frío, aunque ellos iban con el abrigo puesto. El calor corporal se mantiene por la actividad muscular. Si los niños se quedan quietos escuchando el cuento entonces la temperatura del cuerpo desciende y comienzan a tener sensación de frío. Pasar calor tampoco es la solución. Meter a 50 niños en una estancia de escasos 20 metros cuadrados y sin ventilación es convertir aquello en una sauna. La temperatura ideal de una sala está entre 19 y 23 grados. Tanto el cuentacuentos como los oyentes deben sentirse a gusto para disfrutar de los cuentos.

Beatriz Montero en plena contada de cuentos

En tu libro propones qué cuentos contar y cómo contarlos dependiendo de la edad de los oyentes. ¿Cuáles son las diferencias más importantes entre narrar para niños y para adultos?

No es lo mismo contar para niños que contar para adultos. Y tampoco es lo mismo contar a un bebé que a un niño de 12 años. Es necesario conocer los registros en los diferentes tramos de edad: los gustos, temáticas y necesidades.

Me gusta contar para niños de 4 a 7 años, pero junto a ellos no deben estar sentados otros de 10 a 13 años, porque pertenecen a mundos y repertorios diferentes. También disfruto contando cuentos a bebés de 0 a 3 años, y con ellos tiene que estar un adulto. Son cuentos especiales, con música y estructuras repetitivas muy concretas que funcionan incluso con bebés que aún no saben hablar. Pero esos cuentos no pueden ser contados a un público adolescente. Cada edad tiene su cuento. Aunque existen también, inevitablemente, contadas familiares, donde hay público de todas las edades en la plaza del pueblo, o en un Festival. Para esos espectáculos también hay un repertorio especial. Cuando se cuenta cuentos a adultos, estos se transforman en niños disfrazados de mayores. El público adulto suele ser respetuoso y mantiene mejor la atención que un niño pequeño. Si el cuento no le gusta podrá seguir escuchándote, un niño no. Un adulto puede disfrutar con un cuento tradicional, o filosófico, o erótico, humorístico o costumbrista. La variedad es muy grande.

Hay narradores que cuentan solo para niños, o solo para adultos, o solo para mujeres. Eso no está ni bien ni mal: son opciones, y que el abanico sea más o menos amplio no necesariamente tiene que estar acompañado de mayor o menor calidad. Variar de registros al contar frente a distintos auditorios es un privilegio que algunos narradores tenemos y disfrutamos. Algo parecido les pasa a los actores. Lo importante es disfrutar contando cuentos, porque eso se trasmite al público, y a partir de ese momento el disfrute es compartido.

A mí me ha gustado especialmente lo que cuentas en tu ensayo sobre la “maleta mágica” que llevas siempre contigo. ¿Puedes contarnos qué metes en ella y para qué te sirve?

Tengo una maleta de cuadros que llevo siempre que cuento cuentos. En ella guardo infinidad de objetos mágicos que utilizo a la hora de contar: un libro objeto, una flauta mágica con un solo agujero, un camello de tela con bolitas de colores, una pulsera de cascabeles, una varita mágica, dos campanitas con cintas amarillas, tres elefantes de cartulina negra, un guante con forma de pez, un mapa antiguo…

La maleta siempre está cerrada. Cada vez que la abro es un enigma, incluso para mí, saber lo que va a salir de ella. Tengo la precaución de abrirla siempre sin mostrar al público el contenido de la maleta para que el misterio de lo que hay dentro no se desvele. Me encanta ver las caras de sorpresa que ponen los niños cuando saco alguno de los objetos. Daría igual que les mostrase un folio en blanco, una tela azul o una bola de cristal, porque todo lo que sale de la maleta para ellos es mágico. Por supuesto cuanto más exótico y extraño sea el objeto que ellos vean, más impactante será.

La animación a la lectura

¿Narrar cuentos de modo oral contribuye a fomentar la lectura?

Está demostrado que los niños que escuchan cuentos desde pequeños son más creativos e imaginativos. Al narrar sus historias el cuentacuentos está animando al niño de manera indirecta a leer. Si el cuento le ha gustado, el niño reclamará que le vuelvan a contar ese cuento y no otro, y terminará leyendo el cuento.

Todavía me sorprende ver cómo los niños, después de escucharme contar cuentos, salen disparados a la estantería de la biblioteca a agarrar un libro. Se sientan en la alfombra y se ponen a leer. ¿Casualidad? No, no es casualidad. El niño que escucha cuentos quiere leer e informarse más sobre aquella historia que le ha gustado.

La importancia de los cuentos

¿Por qué crees que nos gusta que nos cuenten cuentos? ¿Qué nos aportan?

Contar cuentos es un acto de comunicación que ha sido empleado desde los orígenes de las sociedades primitivas para preservar la cultura de un pueblo, para entretener y también para establecer lazos de amistad.

Nuestras sociedades modernas están dejando de lado la oralidad y la sustituyen por nuevos modos de relacionarse, como internet. Pero no hay nada que sustituya en su totalidad a la oralidad, porque la oralidad no existe solo dentro de un contexto verbal. Las palabras van unidas a gestos, a modulación vocal, y están asociadas a un entorno humano.

Natalia González de la Llana Fernández
www.unesqueletoenelescritorio.blogspot.com

. Todas las imágenes han sido extraídas de la web de Beatriz Montero (www.beatrizmontero.com).