No te puedo comprender,corazón loco.
No te puedo comprender,
y ellas tampoco.
Y en efecto, Matilde sujetó con las dos manos el mango de la sartén donde estaba pochando unas patatas con cebolla y pimientón, y la estrelló contra la cara de Alberto. Una patata entera le entró por la boca y se le atascó en la garganta.
Después, Matilde dejó caer la sartén al suelo y le gritó:
Yo no me puedo explicar
como las puedes amar
tan tranquilamente.
Yo no puedo comprender
cómo se pueden querer
dos mujeres a la vez
y no estar loco.
Alberto casi no podía tenerse en pie, pero consiguió responder a Matilde en un hilo de voz:
Merezco una explicación
¿Por qué es imposible seguir
con las dos?
El padre de Alberto, que estaba viendo el programa de Ana Rosa en el salón, entró a trompicones en la cocina, le dio una patada al frigorífico, y decidió intervenir en la disputa conyugal:
Aquí va mi explicación:
A mí me llaman sin razon
corazón loco.
Una es el amor sagrado
Compañera de mi vida
Esposa y madre a la vez.
Matilde lo miró con furia. Alberto, boquiabierto. ¿Era su padre el que hablaba así?
La otra es el amor prohibido
Complemento de mis ansias
Y al que nunca olvidaré.
Y ahora ya puedes saber
cómo se pueden querer
dos mujeres a la vez
Y no estar loco.
Matilde tenía la olla express agarrada por las asas. Alberto se agachó justo a tiempo. Esta vez el golpe lo recibió el padre, por bocazas.
Al día siguiente, velorio.