Mostrando entradas con la etiqueta haiku. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta haiku. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2009

Otro más


Antes de que comience el mes de abril y la lluvia nos desgaste la piel, dejo constancia de mi último haiku que tenía perdido en el pantanal del facebook. A partir de mañana prometo regresar con otro maratón de muertos.

El mar inmenso.
Un velero muy lejos.
Soy yo, escribiendo.

Imagen anónima capturada con Google

domingo, 29 de marzo de 2009

Siete haikus macabros

Es catalepsia,
dijo el doctor cerrando
la última caja.

---

Respiro tierra.
Ciego, sordo, inmóvil.
Muerto reciente.

---

No quiero saber
por qué me lloran todos,
si aún no estoy muerto.

---

Escucho voces
en el otro sepulcro.
Pedro Páramo.

---

No te abrazaré
hasta que estés más cerca.
Morir del susto.

---

Gusanos ciegos
devoran mi corazón.
Ya no me importa.

---

No te gustará
despertarte mañana
después de muerta.

viernes, 7 de marzo de 2008

Cuatro haikus gamberros

Caca, culo, pis.
Los niños se divierten
con palabrotas.

Un elefante,
dos tetas y una polla.
Eros y Buda.

Las cinco y cinco,
por el culo te la hinco.
Falsas promesas.

Bésame el coño.
Hunde tu rabo aquí.
Tarde de sexo.

martes, 4 de marzo de 2008

Un haiku huérfano

Ayer se me cayó un haiku en el Wok de Bea al curry, así que lo recojo aquí antes de que el pobre se ponga a llorar creyendo que lo he dejado abandonado en mitad del parque. Los haikus son como los cronopios, decía Cortázar. (Es mentira, nunca lo dijo, pero lo pensó).

Tengo un incendio
que me crece por dentro.
Carne de amianto.