martes, 7 de agosto de 2012

A las barricadas

Desde hace tiempo que sabemos, ya sin disimulo, a dónde van nuestros impuestos. La banca, los bancos, ese tragaldabas insaciable, necesita que paguemos muchos más impuestos para llenar su panza sin fondo. Se quedarán, se están quedando, con nuestro dinero, con nuestros salarios, con las jubilaciones, con el derecho a cobrar el paro. Destrozarán, están destrozando, la educación, la sanidad, nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos, condenados a convertirse en una generación perdida. Una generación condenada a la miseria laboral, económica y mental. Mucho más despojada que aquella que vivió la guerra y la posguerra.


Hace casi 30 años Golpes Bajos Caligari decía que eran malos tiempos para la lírica. Yo creo que es momento de volver a la poesía radical, combativa. La de Miguel Hernández (Nunca medraron los bueyes en los páramos de España), la de Gabriel Celaya (Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales), la de Blas de Otero (Esto es ser hombre, horror a manos llenas), la de Ángel González (Lo había perdido todo: / amor, familia, bienes, esperanzas. / Y se decía casi sin tristeza: / ¿no es hermoso, por fin, vivir sin miedo?).

Para empezar, propongo ir ensayando una canción inspiradora. Un himno revolucionario. Empecemos a cantar, a voz en cuello:

Negras tormentas agitan los aires,
nubes oscuras nos impiden ver,
aunque nos espere el dolor y la muerte,
contra el enemigo nos llama el deber.

El bien más preciado es la libertad,
hay que defenderla con fe y valor.

Alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación,
alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación.

En pie pueblo obrero, a la batalla,
hay que derrocar a la reacción.

¡A las barricadas, a las barricadas,
por el triunfo de la Confederación!
¡A las barricadas, a las barricadas,
por el triunfo de la Confederación!

2 comentarios:

Edurne dijo...

Ésa, ésa es mi canción!
La estoy cantando todos los días, despierta a voz en grito, en sueños...

¡A las barricadas!

Un abrazo revolucionario!
;)

Ángel dijo...

Pues más que un himno habría que sacar un CD completo con la que está y va a seguir cayendo.
De todas formas yo prefiero las evoluciones a las revoluciones. Las últimas no traen más que muerte y desgracia, no hay más que darse una vuelta por las del siglo pasado, por ejemplo.
En cuanto a la educación, ya que la nombras, el desastre es absulto desde hace más de 20 años, poco tiene que ver con ahora.
Yo ,para empezar, vivir mucho más despacio. Sería un buen comienzo.
Un saludo