jueves, 31 de diciembre de 2009

El último día del 2009: resumen

En este año que termina me he cabreado varias veces con:

Los anuncios por teléfono
Moratinos
Los concejales de urbanismo
La diabetes
Los semáforos en rojo
Los obispos
Las tetas pequeñas en las películas porno
Rosa Díez
El viento
Mohamed VI
La oreja de Van Gogh
Los jueces
Ana Rosa Quintana
Mi banco
Los gusanitos negros del jardín
Moviestar
Los churros demasiado grasientos
Berlusconi
Los coches que no ponen el intermitente antes de girar
Hacienda
Los globos cuando explotan
Los mormones
Los controles en los aeropuertos
Natalia
El hambre
Los informativos de la tele
La Sgae
Esperanza Aguirre
La médica del ambulatorio
ETA
Las películas tópicas
El sueño
Coalición Canaria
La universidad elitista
El humo del tabaco
El Tribunal Constitucional
El vino blanco de Tacoronte
Las moscas
Conmigo mismo

Y más cosas, muchas más, pero como se acercan las campanadas, dejo esto aquí para ver si el año que viene desaparece. Se fue.

9 comentarios:

Sergi Bellver dijo...

¿Las moscas y los anuncios por teléfono no entran en la misma categoría?

Ha sido un año de cabreos divertidos y gloriosos (bueno, sólo a veces). Pero 2010 pinta mejor, con unas cuantas alegrías, se huele.

Un abrazo fuerte (extensivo a tu duendecilla) y sed felices.

O me cabrearé contigo, y no empecemos el año así, no...

Inma Ruiz dijo...

Yo me he cabreado con muchos tambien. Ahí quedan.
El 10 va a ser eso, un 10. Feliz año y muchos cuentos.

Edurne dijo...

Pues Felices cabreos para este año, que al menos sean divertidos y transitorios!

Beatriz Montero dijo...

Uf, pues te has quedado corto, que el cabreo con Hacienda vale por todos los nombrados. ;)
Ya verás como el 2010 será más tranquilo y mejor.
Besotes.

Deyanira dijo...

Yo también te deseo felices y serenos días nuevos. ¡¡Y que no pierdas ese sentido del humor!!

I me mine dijo...

esa es la actitud!
plisplas
desaparecen

Belén dijo...

Me alegra saber que te enfada la oreja de van gogh!

besicos

leo dijo...

Imagino que la lista de cosas que te han hecho reír será mucho más larga. Y si no ha sido así, deseo que lo sea este 2010.
Un fuerte abrazo, maestro.

Anónimo dijo...

Qué pena que ya no tengas el taller, sería un ejercicio estupendo (igual nos convenía a todos hacerlo y luego reirnos un rato, seguro que empezábamos mejor el año).

Un abrazo
Carmen Cuevas