martes, 6 de mayo de 2008

120 kilos (23)

Este es un texto falso que sustituye al que había antes, para evitar su copia.
Prima duces iunetis uidit consistere castris tellus, quam uolucer Genusus, quam mollior Hapsus circumeunt ripis. Hapso gestare carinas causa palus, leni quam fallens egerit unda; at Genusum nune sole niues nunc imbre solutae praecipitant; neuter longo se gurgite lassat, sed minimum terrae uicino litore nouit.

10 comentarios:

Edurne dijo...

No sé, no sé, todo es muy extraño, muchísimo...!
Y de pronto, cavilando y cavilando me ha dado por pensar en que... y no será todo un sueño, vamos, más bien una pesadilla?
Lo mismo la ingesta de algún producto en mal estado, o la falta de alimento, o los efectos del producto desinfectante... o vaya usted a saber qué!
De cualquier forma, seguiremos atenta a nuevos acontecimientos en la selva panameña-colombiana!

Belén dijo...

JO, llevo unos días sin poder acercarme! y tengo varios post atrasados...asi que me quedo aquí un rato...

Ya veo que has puesto nombre ya a tu blognovela eh? :)

Besicos

Bea dijo...

No me gustaría nada estar en su pellejo. _Qué cansancio, qué miedo, qué tensión, qué de todo. ¿Y todo ese tiempo sin comida y con el agua contada?

Haldar dijo...

Para mi que la Vania (que suena a vaina) esta detras de todo esto, haciendo sufrir a nuestros amigos la muy desgraciada, jajajaja

Mi vida en 20 kg. dijo...

Yo ya no se que pensar, esto esta cada vez mas complicado....

besos

Elisa Agudo dijo...

Enrique, qué habilidad para hablar con el español de Latinoamérica... eso de tener tantos amigos allende los mares ayuda, eh?

Muy rica la descripción “ruido y silencio al mismo tiempo”.

Besitos

Diego Flannery dijo...

"30 km más allá del fin del mundo", una imagen muy poderosa Enrique. ¿Qué buen título para tu futura novela?.

Felicitaciones maestro!!!

Arturo dijo...

Hola, Enrique: �No est� durando demasiado el suspense? Claro que la lectura en posts es muy diferente de la lectura en papel. Me gusta mucho esa forma de mostrar el desfallecimiento de Camilo, c�mo los animales que se encuentra al paso le van marcando el cuerpo. El pobre casi se entrega a la voracidad de los mosquitos. Saludos.

botijo de oro dijo...

Los nervios le han hecho perder el apetito a 120 (¿será ya 114 después del vuelo, el campamento y el viaje en canoa?).
Lo mismo pronto se nos pone en delirium tremens donde bolsas de matutano le suben por las piernas y enormes pizzas engullen su cabeza. Pobre.

bizarro con interrupciones dijo...

Con tanto mordisco de hormiga, piraña etc, nuestro gordo favorito va a acabar en 90kg. ¡¡Viva la cura de salud latinoamericana!!!