domingo, 24 de febrero de 2008

Terremotos homosexuales

El pasado jueves en la Knesset, el Parlamento israelí, Shlomo Benizri, uno de los 12 diputados del partido Shass, dijo que la culpa de los terremotos que ha sufrido Israel en los últimos meses la tienen los homosexuales, por menear los huevos donde no debieran. Yo ya se lo dije a Marcelo, cuando se fue de viaje de novios con José a recorrer oriente medio: Cuidado con tocarse los huevos allí, que es una zona muy sensible. Se sabe que el valle del Jordán, el mar Muerto y, más al sur, el desierto de Arava y el mar Rojo, se encuentran sobre la falla sirio-africana, de cinco millones de años de antigüedad, un lugar de abundante actividad sísmica, pero son los jodidos maricones, que se ponen a dar por culo encima de las fallas, los que provocan la ira de Dios y sacuden la tierra con terremotos. O a lo mejor es que empujan demasiado fuerte, y todos al mismo tiempo. “Dios dijo que sacudiría el mundo para despertaros si meneábais vuestros genitales donde no se supone que no tenéis que hacerlo”, dijo Benizri. Joder, Marcelo, cómo te has pasado. El Parlamento israelí dejó de considerar delito el ser homosexual hace veinte años, así que el diputado ortodoxo quiere que se rectifiquen las leyes para evitar más seísmos. “El Talmud nos dice que una de las causas de los seísmos, que la Knesset legitimó, es la homosexualidad”. Está bien claro.
Pues entre los sismólogos del Talmud, los antidarwinistas de Kansas, los yihadistas del Corán y los sexólogos del Vaticano, ya tenemos el compendio final de la cultura del siglo XXI.

11 comentarios:

Bea dijo...

Manolo eres un figura. Y yo pensando que las grietas de tu casa eran por la reforma de la fachada. Menudo futuro nos espera con esta sustancialidad sesuda.

Bea dijo...

Marcelo guapo, que se me ha ido la cabeza y te he llamado Manolo. En que estaría pensando ;)

Fernando Alcalá dijo...

Pues será que en San Francisco y en Lisboa en su tiempo se meneó mucho el rabo por las zonas bajas y traseras, digo yo.

Fíjate, todos los días se va uno a la cama habiéndose aprendido algo nuevo.

Ah, no, que de la estupidez ya sabía ;)

Carmen dijo...

Esas cosas pasan porque nadie tiene en cuenta la ira de Dios. Menos mal que Sholomo Benizri está en todo. Marcelo, marcelo.

leo dijo...

Cómo son, qué poca solidaridad. ¿Y no pone nada de que diluvie por su culpa? Porque se podrían venir a tocar las narices (es que soy muy fina y, además, temerosa de Dios) por aquí, entonces. Pero de noche y entre semana, para no entorpecer.
Un abrazo.

María Jesús Lamora dijo...

Ja, ja, ja, ja, ja. Siempre me ha gustado la ironía.
Un abrazo por ello.

Ruth dijo...

Anda la leche, ahora entiendo lo de San Francisco. Claro, con tanto "invertido"...

(Enrique, tengo una pregunta profesional que hacerte. Mis alumnos de once-doce años suelen pedirme recomendaciones literarias para su edad -como si yo supiera de ésto-, y quería hablarles de Abdel. No la he leído, pero sólo encuentro críticas fantásticas, y va muy bien con los temas que tratamos en ética. ¿Crees que es adecuada para niños de esa edad? Si se te ocurre cualquier otro título -tuyo o de otros que creas que deban conocer, y si rondan temáticas sociales mejor que mejor-, te agradecería la recomendación.)

Arcángel Mirón dijo...

Así que era por eso. Mirá vos.

goloviarte dijo...

he otorgado tres estrellas a tu blog en http://lasestrellasdeaquiestatublog.blogspot.com
pasate por el blog y mira algo de publi,eso valora mi trabajo,gracias

Enrique Páez dijo...

Bea, Fernando, Carmen, Leo: Poco temor de Dios veo en estos comentarios. Os voy a dar con el Talmud, la Biblia y el Corán en la cabeza. Y después con al Enciclopedia Británica.

Bienvenida, María Jesús. Aquí tienes sitio.

Ruth: Aunque mi libro "Abdel" es de la serie roja de El barco de vapor (de 12 a 15 años), lo han leido ya varios miles de niños de incluso diez, once y doce años. Funciona bien. Es cortito, de aventuras, y antirracista, pero sin obviedades paternalistas dentro del texto: la reflexión y las consecuencias las tiene que hacer el alumno a partir de la lectura. Buena suerte.
"Un secuestro de película" y "Devuélveme el anillo, pelo cepillo" (que en euskera está publicado como "Ekarri nire eraztun astuna, tuntuna" es más de aventuras y misterio.

Enrique Páez dijo...

Arcángel: Mirá vos, nunca deja uno de aprender :-)

Goloviarte: Muchas gracias pro tus estrellas. Son estupendas.